• Economía
  • Gregory Beltrán

La Asociación de Bancos Privados de Bolivia (Asoban) considera que la gestión 2025 “registró un dinamismo moderado”, que se respalda por la solidez patrimonial de las entidades financieras y la expansión de la cartera de créditos, que creció en 3,5 por ciento, pero también por una baja de 11 mil prestatarios en relación a la gestión 2024.

La evaluación de la gestión 2025

El boletín de la entidad que agrupa a los banqueros informa que el número de cuentas de depósitos superó los 16,3 millones, lo que representa un crecimiento interanual de 10,6 por ciento, que equivale a 1,6 millones de cuentas adicionales.

“Este desempeño continúa reflejando las facilidades de acceso ofrecidas por el sistema bancario, así como el impulso de los canales digitales, que han favorecido la bancarización y el uso de productos financieros básicos, contribuyendo a la ampliación de la inclusión financiera por el lado del acceso”, señala la entidad.

En contraste, el número de prestatarios del sistema bancario alcanzó a 1,6 millones, esto representa que en la gestión 2025 se observó una reducción de aproximadamente 11 mil personas. “Esta disminución se explicó por comportamientos heterogéneos entre las entidades, dado que alrededor de la mitad de los bancos registró incrementos en su número de prestatarios, mientras que la otra mitad evidenció reducciones, resultando en una variación negativa a nivel agregado”.

Las entidades de intermediación financiera consideran que este desempeño refleja los desafíos persistentes que enfrentan para profundizar la inclusión financiera desde la perspectiva del crédito.

En tanto, el crecimiento de las cuentas fue principalmente, en gran medida, resultado de los procesos de digitalización y bancarización. “La expansión del financiamiento enfrenta mayores restricciones asociadas a un entorno de tasas de interés activas fijas, que limitan la adecuada cobertura del riesgo crediticio y condicionan la capacidad del sistema bancario para ampliar de manera sostenida su base de prestatarios”.

La gestión 2025 se caracterizó por una crisis que enfrentó el país debido a la escasez de dólares, los bloqueos de caminos y la falta de combustibles; pese a este entorno, las entidades bancarias consideran que hay “una evolución positiva aunque más contenida que en gestiones previas”.

Los banqueros destacan que este crecimiento se acompañó por una mejora en la calidad de la cartera, “evidenciada en la reducción del índice de morosidad y en el fortalecimiento de las coberturas mediante previsiones, lo que contribuyó a preservar la estabilidad del sistema financiero”.

La rentabilidad subió hasta alcanzar niveles superiores a los que observados en 2024. Los depósitos mostraron un crecimiento anual de 2,1 por ciento, “en un entorno marcado por presiones inflacionarias y ajustes en las decisiones de ahorro de hogares y empresas”. Luego de “salidas netas de recursos hasta mediados de 2024”, las captaciones comenzaron a recuperarse desde agosto de ese año.