• Economía
  • Gregory Beltrán

4/2/2026.- La Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB) considera que el país dio importantes pasos para lograr la estabilización, la reducción del riesgo país, la estabilidad del tipo de cambio, el incremento de las reservas líquidas en el Banco Central, la disminución del déficit fiscal y otras medidas, pero también advierten de que “la crisis aún no ha sido superada y que las medidas adoptadas todavía no resuelven de manera estructural los problemas que desde hace varios años afectan a la población, al sector productivo y a las instituciones locales”.

A tiempo de evaluar lo ocurrido en el primer mes de esta nueva gestión, los privados emitieron un comunicado en el que reconocen que las familias “continúan enfrentando los efectos del incremento en los precios; las empresas atraviesan serias dificultades financieras; las estrategias de apoyo a los sectores más vulnerables son insuficientes frente a la dimensión de la crisis; y los gobiernos subnacionales padecen situaciones de iliquidez y restricciones presupuestarias”, señalaron.

El reporte de enero del Gobierno

Los empresarios consideran que, si bien “se observan avances relevantes”, todavía hay mucho por hacer, principalmente para hacer sostenibles estos avances, de los que señalan que son “el resultado de medidas efectivas como la eliminación de la subvención a los carburantes, la liberación de exportaciones y la apertura de nuevos mercados internacionales, así como la devolución de ahorros en dólares y los compromisos de financiamiento por parte de organismos internacionales, que contribuyen a encaminar al país hacia una recuperación ordenada y sostenible”.

El ministro de Economía, Gabriel Espinoza, también hizo una evaluación del primer mes. En conferencia de prensa destacó que enero concluyó con un superávit fiscal de unos 2.300 millones de bolivianos, “un resultado que marca un giro significativo en la política fiscal del país y evidencia los primeros frutos de las medidas de estabilización macroeconómica del gobierno”.

Es un panorama distinto a enero de 2025, cuando el país cerró con un déficit fiscal de 664 millones de bolivianos. “Esto va en línea con lo que nosotros habíamos propuesto: reducción del gasto, reducción de planilla estatal y de gastos dispendiosos”, dijo.

Los empresarios consideran que se debe aprobar, en el menor tiempo posible, las normas, reglamentos y procedimientos para asegurar la efectividad de las medidas y ampliar la coordinación con todos los sectores. Consideran que la Asamblea Legislativa debe priorizar la atención a proyectos de reactivación y crecimiento económico.