• Seguridad
  • Micaela Villa

4/2/2026.- La tarde del lunes 2, Rubén López Quiroz, de 38 años, fue asesinado con 25 impactos de bala por un grupo de encapuchados armados en la localidad de Valle Sacta, municipio de Puerto Villarroel, en el trópico de Cochabamba.

Según los primeros reportes de la Policía, la víctima fue interceptada en una zona pública donde los sicarios le dispararon a quemarropa antes de darse a la fuga en un vehículo. La víctima fue acribillada cuando se encontraba delante de un puesto de venta.

El vocero de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) de Cochabamba, Carlos Rojas, confirmó que se desplegaron unidades operativas en el trópico para ubicar el paradero de los atacantes. La hipótesis que se maneja es un ajuste de cuentas.

Rojas informó ayer, en rueda de prensa, que los vecinos escucharon los dispararon llamaron a la Policía. Una vez, en el lugar recolectaron al menos 16 casquillos de arma de fuego de nueve milímetros.

Posteriormente, fueron los familiares de López Quiroz quienes comunicaron que él fue llevado de emergencia a un hospital, pero ya se encontraba sin vida.

“La familia recogió el cuerpo y lo trasladó a su domicilio. A la inspección física interna, se observaron seis orificios en la región del costado izquierdo de su cuerpo. Una vez trasladado a la morgue de esta localidad y tras la autopsia legal correspondiente se verificó que recibió 25 impactos de bala”, informó el vocero de la FELCC.

López Quiroz tenía antecedentes penales por portación ilegal de armas de fuego. Este incidente también guarda un paralelismo directo con el asesinato de su hermano Moisés López Quiroz, quien fue igualmente acribillado en 2024. 

Pese a que los dos hermanos habían sido aprehendidos e investigados juntos en 2023 por la posesión de armas de guerra, ambos se encontraban fuera de prisión en el momento de sus respectivos decesos. Según la Policía ambos fueron beneficiados con medidas sustitutivas.

Se presume que unas  cinco personas son las responsables del crimen. Tres de ellos salieron de un motorizado y le dispararon y otros dos permanecían dentro del coche, listos para escapar con los sicarios.

Personal de la Policía analiza grabaciones de cámaras de seguridad y toma de declaraciones de testigos con el propósito de resolver el caso cruento.