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  • Armin Copa

El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, manifestó el apoyo de su país a la actual gestión boliviana, a la cual calificó como una nación aliada en la implementación de políticas promercado. Tras una reunión con el canciller Fernando Aramayo, el alto funcionario estadounidense destacó el fortalecimiento de los vínculos bilaterales y la búsqueda de metas compartidas en el continente. Este acercamiento ocurre en un contexto de renovación de las relaciones diplomáticas entre ambos Estados, las cuales estuvieron limitadas durante periodos gubernamentales pasados.

Por su parte, el canciller Aramayo resaltó el clima de cordialidad del encuentro y la transición hacia una fase basada en la confianza mutua y la generación de nuevas oportunidades económicas. El representante boliviano señaló que la potencia norteamericana representa un aliado estratégico para fomentar la estabilidad y la prosperidad en la región. Durante su estancia, la delegación nacional participó activamente en una cumbre internacional sobre minerales críticos, donde se abordaron temas relativos a la seguridad en el suministro y la certidumbre para las inversiones extranjeras.

La visita oficial de Aramayo a Washington marca un hito en la política exterior del gobierno de Rodrigo Paz, que busca integrar al país en circuitos financieros y energéticos globales. La participación boliviana en foros sobre recursos estratégicos apunta a consolidar a la nación como un proveedor confiable bajo estándares de libre mercado. Con estas gestiones, el Poder Ejecutivo pretende atraer capitales que dinamicen la economía local, mientras recibe el aval político de la administración estadounidense para sus planes de transformación estructural.