• Economía
  • Armin Copa

La dificultad para conseguir carburantes sumó un nuevo frente con la aparición de extensas hileras de ciudadanos en busca de Gas Licuado de Petróleo en Santa Cruz. Los vecinos acuden de forma directa a los centros de distribución debido a la menor frecuencia en el recorrido de los camiones repartidores y el desabastecimiento en comercios locales. Al mismo tiempo, el transporte terrestre de pasajeros y de carga soporta esperas de varios días en los surtidores de La Paz y Cochabamba para adquirir diésel y gasolina.

Frente a este escenario, la empresa estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos atribuyó la sobredemanda de gas al descenso de temperaturas por la época invernal y a problemas operativos de una firma privada de engarrafado. Por su parte, el Ministerio de Obras Públicas desvió la responsabilidad hacia supuestas agrupaciones ilícitas que extraen el combustible subsidiado para comercializarlo de manera irregular fuera de las fronteras nacionales.

Las consecuencias de esta problemática impactan de forma directa en el sector productivo agropecuario del oriente, donde los cañeros y soyeros demandan soluciones urgentes ante el inicio de las cosechas y siembras estacionales. Asimismo, los productores de cacao del trópico reportan retrasos en sus despachos internacionales, mientras que en las ciudades se registra una disminución del cincuenta por ciento en la circulación de micros y un encarecimiento en los pasajes del transporte interdepartamental.