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- Armin Copa
La destrucción de señalizaciones, sistemas de protección vial y estructuras de desagüe acompaña al deterioro severo de la capa asfáltica tras cincuenta días de interrupciones en las rutas del país. El ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, informó que las evaluaciones técnicas identificaron daños en 37 tramos de la Red Vial Fundamental. A este panorama se suma la suspensión en la recaudación de peajes, lo cual eleva el perjuicio financiero institucional.
Los informes de la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) detallan que en el departamento de La Paz la quema constante de neumáticos arruinó el pavimento, mientras que el uso de maquinaria pesada para colocar montículos de tierra contaminó las vías y tapó las alcantarillas. Asimismo, las casetas de cobro en el trayecto hacia Oruro terminaron en cenizas, y en la ruta Río Seco - Desaguadero se excavaron zanjas profundas que comprometieron la estabilidad estructural de la calzada.
El reporte oficial señala también el destrozo de las barreras de hormigón destinadas a la contención de accidentes en los sectores de Senkata y Huarina. El desplazamiento y la fractura de estos elementos de seguridad reducen la protección de los usuarios y exigen una reconstrucción inmediata. La entidad estatal comenzó la cuantificación final para encarar las obras de restauración en los corredores viales afectados.