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  • Wilma Pérez

El Gobierno Nacional puso en marcha la regionalización de la currícula educativa y la transferencia de la administración de los institutos técnicos y tecnológicos a las gobernaciones, bajo la premisa de responder a la realidad local y aplicar la política del 50/50, propuesta electoral de Rodrigo Paz Pereira.


El vocero presidencial, José Luis Gálvez, informó que la medida busca transformar la estructura del sistema nacional de enseñanza. Afirmó que la decisión pretende superar la centralización y la ideologización acumulada durante años en las aulas escolares.


“Necesitamos mejorar nuestros niveles educativos, necesitamos tener una oferta educativa que responda a la realidad, que prepare a nuestros niños para la realidad que se enfrenta a nivel global y que lo hagan también de manera ajustada a su realidad local”, manifestó ayer Gálvez.


Sin embargo, el anuncio gubernamental enfrentó una inmediata reacción del sector docente. La Confederación de Trabajadores de Educación Urbana de Bolivia (CTEUB) expresó su rechazo a la medida e inició la evaluación de su postura respecto a la regionalización de la enseñanza. 


El sector docente advierte de que la disposición ya se halla contemplada en la Ley 070 Avelino Siñani–Elizardo Pérez, que dispone la enseñanza de conocimientos locales dentro de los programas de estudio sin que se alteren las competencias estatales.  


A ello se suma la postura del ministro de Educación, Érick Sanjinés, quien en entrevista con medios informativos indicó que el diseño de una nueva malla curricular, en coordinación con los maestros, continúa en desarrollo y prevé concluir en 2027 para iniciar ese año, su aplicación, lo que genera dudas sobre la aplicación inmediata expresada por vocería.


Por su parte, las dirigencias sindicales de la CTEUB rechazaron la transferencia de competencias de los institutos hacia los gobiernos departamentales, al considerar que la descentralización administrativa profundizará las desigualdades regionales, fragmentará la educación única e incentivará las disputas políticas.


“¡La educación no se descentraliza, no se fragmenta, no se negocia, no se entrega como botín político y no se privatiza!”, señala el pronunciamiento de la CTEUB, organización que convocó a sus federaciones a declararse en estado de movilización permanente.   


De esa forma, la propuesta del nivel central abre una controversia institucional con los sectores de la educación pública y de convenio, quienes observan que la desconcentración curricular y administrativa desatiende las falencias presupuestarias.