- Seguridad
- Micaela Villa
En un violento ataque perpetrado en la capital cruceña, Johan Guzmán Parada, de 26 años, identificado por las autoridades policiales como uno de los pilotos de la estructura criminal del narcotraficante uruguayo Sebastián Marset, fue acribillado a tiros. Tras activar el “Plan Z”, las fuerzas del orden ejecutaron intensivos rastrillajes que dieron como resultado la captura de un súbdito colombiano, quien permanece bajo custodia policial en calidad de principal sospechoso de la comisión del asesinato.
El hecho de sangre ocurrió el martes cerca de las 15:30 dentro de un taller mecánico automotriz ubicado en inmediaciones del tercer anillo y la calle General Franco, zona del Zoológico Municipal, donde la víctima descansaba mientras esperaba la reparación de una motocicleta.
De acuerdo con el informe preliminar brindado por la Fiscalía y testigos presenciales, dos sujetos a bordo de una motocicleta llegaron al establecimiento. Uno de ellos se apeó rápidamente y, sin mediar palabra, disparó a quemarropa contra Guzmán.
Según el examen forense, la víctima presentaba tres impactos de bala, uno en la cabeza, que le provocó el deceso instantáneo.
Las autoridades confiscaron, de igual forma, una camioneta que tiene relación con el entorno del fallecido para avanzar con las pericias de balística y cruce de información.
Hermanos Guzmán
La tragedia de esta familia se suma a un historial delictivo y de extrema violencia. Según reportes oficiales, el asesinato del menor de sus hijos tuvo lugar a solo dos meses de que su hermano mayor, Cristian, de 31 años, fuera abatido a tiros en territorio brasileño.
El fallecimiento del hermano mayor tuvo lugar el pasado 7 de agosto durante un enfrentamiento armado entre presuntos narcos y la Policía Militar en Mato Grosso do Sul, donde era investigado por múltiples sicariatos en la frontera.
La madre de ambos relató a los medios de comunicación que su hijo únicamente había acudido al taller mecánico de forma circunstancial para arreglar su vehículo de dos ruedas.
Además, reveló que la familia sufría constantes amenazas previas. La progenitora será llamada a declarar para aportar datos para esclarecer el entorno del suceso.
De acuerdo con datos foiciales, los hermanos Guzmán eran hombres de confianza en la logística de transporte aéreo de la organización ilícita liderada por Marset. Al morir, Guzmán enfrentaba un juicio por el presunto homicidio de un instructor de gimnasio.
El fiscal general del Estado, José Urioste, informó ayer que el Ministerio Público coordina las indagaciones de dos acontecimientos vinculados en el sector norte de Santa Cruz de la Sierra: el homicidio de Johan Guzmán y el decomiso de armamento, proyectiles, autos de lujo y fuertes sumas en efectivo dentro del inmueble ocupado por el colombiano sospechoso.
Las autoridades judiciales procesan esta causa bajo las figuras penales de asesinato, tráfico internacional de armas, tenencia y portación ilícita de armas de fuego, y legitimación de ganancias ilícitas.
“Mis hijos no merecían morir así, tienen que investigar a fondo. Temo por mi vida y mi seguridad”, declaró la madre entre lágrimas.