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Foto: ERBOL
  • Armin Copa

El alcalde César Dockweiler y su antecesor Iván Arias protagonizaron un nuevo intercambio de declaraciones respecto a la supuesta existencia de una red delictiva en el Gobierno Autónomo Municipal de La Paz. El conflicto escaló a tal punto que la disputa legal apunta hacia los estrados judiciales. Arias rechazó de forma categórica los señalamientos de la actual autoridad, quien afirmó el hallazgo de ítems ficticios y de una estructura irregular en la administración edil.

La exautoridad edil anunció su adhesión a una demanda por difamación que promovió una exfuncionaria en contra del actual burgomaestre. Arias desestimó las acusaciones y cuestionó la idoneidad del personal contratado en la presente gestión, al que vinculó con pasados conflictos políticos y administrativos. Según el exalcalde, los verdaderos cuestionamientos recaen sobre el manejo del equipo de trabajo que acompaña a la autoridad vigente.

Por su parte, Dockweiler ratificó la totalidad de sus declaraciones públicas y aseguró que todavía quedan vestigios de un esquema ilícito dentro del municipio. El alcalde detalló el registro de más de 200 casos bajo sospecha de contrataciones irregulares, además de cobros indebidos a establecimientos comerciales clandestinos. Las carpetas técnicas pasarán a una auditoría interna antes de su remisión formal ante el Ministerio Público para iniciar las investigaciones correspondientes.