- Sociedad
- Armin Copa
La medida de presión retornó al puente San Pablo, punto fronterizo entre Santa Cruz y Beni, donde un grupo de productores colocó neumáticos encendidos para cerrar el paso vehicular. Tras un breve lapso de tres horas en el que la vía lució despejada, los manifestantes retomaron la interrupción del tráfico en la jornada del viernes. Esta protesta cumple su tercera fecha consecutiva con el objetivo de exigir la anulación del Decreto Supremo 5676, norma que ajusta los costes del diésel para los grandes consumidores.
El cierre total de la carretera dejó decenas de camiones, buses y vehículos particulares varados a ambos lados de la infraestructura vial. Como consecuencia directa, la Terminal Bimodal cruceña optó por interrumpir nuevamente la salida de buses rumbo a la ciudad de Trinidad. Los viajeros que intentan trasladarse entre ambas regiones enfrentan severas dificultades ante la falta de accesos habilitados.
En los alrededores de la zona afectada se reporta un importante contingente policial que evalúa la ejecución de un operativo para despejar el camino. Entre tanto, los movilizados ratifican la continuidad del reclamo hasta recibir respuestas favorables por parte del Gobierno, mientras la población aguarda el desenlace de las intervenciones del personal de seguridad.