- Economía
- Armin Copa
Choferes de transporte pesado y conductores de buses reportan dificultades para conseguir combustible en las estaciones de servicio de la zona metropolitana paceña. Durante la jornada del lunes, diversos surtidores en sectores como Obrajes y la avenida Kantutani colgaron letreros de agotado, mientras que en otros puntos se registraron esperas de varias horas. Los transportistas expresan su molestia ante la falta de despacho desde las plantas de almacenamiento, lo cual paraliza sus actividades logísticas y viajes programados.
El escenario en la urbe alteña muestra un panorama similar con decenas de motorizados estacionados a lo largo de las avenidas principales a la espera de cisternas. Muchos trabajadores del volante optan por pernoctar en sus cabinas para asegurar un cupo de abastecimiento cuando el carburante esté disponible. Esta situación genera una preocupación creciente en el sector, pues la demora en la provisión interrumpe el traslado de mercancías y afecta la economía de los operadores que dependen del suministro diario para trabajar.
Ante la irregularidad en la entrega del insumo, los representantes del transporte pesado advierten posibles consecuencias en el abastecimiento de productos básicos hacia los mercados locales. El gremio exige a las entidades correspondientes que aseguren el flujo normal de diésel para evitar mayores perjuicios económicos y operativos. Mientras tanto, el incremento de la demanda por actividades agrícolas y otros factores externos mantienen bajo presión el sistema de distribución de combustibles en el territorio nacional.