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  • Armin Copa

El mandatario, Rodrigo Paz, confirmó que la aplicación del Decreto Supremo 5676 permanece firme, cerrando cualquier posibilidad de anular dicha norma pese a las presiones de distintos sectores. La máxima autoridad del Estado enfatizó que dar un paso atrás en la medida significaría recortar recursos económicos destinados al país, aunque abrió la puerta a realizar mejoras operativas dentro del texto reglamentario sin afectar la estructura central de la normativa.

La disposición gubernamental fija una actualización en el costo del diésel orientado hacia los grandes consumidores, alcanzando un valor referencial de 18 bolivianos por litro. Desde el Órgano Ejecutivo respaldan la resolución con el argumento de que la estabilización de precios evita el desabastecimiento en el mercado nacional y combate de forma directa el contrabando de carburantes.

Frente a la determinación, diversos gremios productores, sectores agropecuarios y administraciones municipales expresaron su desacuerdo e iniciaron medidas de presión exigiendo el cese de la medida. Las autoridades gubernamentales mantienen reuniones con los sectores inconformes a fin de explicar las fórmulas de cálculo de importación y evaluar modificaciones técnicas que permitan la aplicación del decreto.