• Economía
  • Armin Copa

A través del Decreto Supremo 5683, el Gobierno nacional elevó de Bs 1.000 millones a Bs 2.000 millones el límite de recursos que el Tesoro General de la Nación (TGN) destinará a Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB). Esta medida busca cubrir la diferencia entre los costos de importación de hidrocarburos y los precios fijados en el mercado interno, según la disposición firmada por el presidente Rodrigo Paz Pereira.

La norma modifica el Decreto Supremo 5652 emitido en julio pasado y establece un techo financiero superior, sujeto a la disponibilidad del TGN, sin que esto represente un desembolso inmediato del total. Según las consideraciones oficiales, el ajuste responde a la necesidad de mantener la estabilidad de precios en los derivados del petróleo y asegurar el suministro continuo de gasolina y diésel a escala nacional.

El decreto no altera las tarifas al consumidor final en los surtidores, pues su objetivo central se enfoca en reforzar la sostenibilidad financiera de las compras internacionales de crudo. La ejecución del mecanismo normativo queda bajo la responsabilidad de los ministerios de Economía y Finanzas Públicas y de Hidrocarburos y Energías.