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  • Guillermo Nina

Los muros del Cementerio General de La Paz se llenan de color e historia después de la undécima versión del festival Ñatinta, que reunió a 12 pintores de cinco países para transformar distintos sectores del camposanto en espacios de expresión artística y memoria cultural. Una de las principales novedades de esta edición es la incorporación de cuatro murales en el sector Antiguo, donde descansan los restos de personalidades quienes dejaron huella en la vida política, musical y teatral de la urbe paceña.


Las obras retratan a Rosa Ríos, icónica actriz y directora del teatro popular boliviano; Carlos Palenque, conocido como “El Compadre”, quien se destacó como cantante, músico, empresario, presentador de televisión y político; Washington Luis Paiva, profesor, músico y fundador y director del reconocido grupo folklórico Los Kory Huayras; y David Santalla, destacado comediante y actor. Sus rostros forman parte ahora de las paredes del cementerio como un homenaje a sus trayectorias y al legado que dejaron a la sociedad paceña.


Los murales llaman la atención de quienes recorren este sector del camposanto y se convierten en un punto de encuentro entre la memoria y el arte. “Siempre los vamos a recordar a ellos, porque nos dejaron grandes enseñanzas como personas”, comentó uno de los visitantes. Las obras fueron realizadas por artistas seleccionados por el colectivo Perrosueltos, responsable de la organización del festival junto con la Dirección de la necrópolis.


Las intervenciones también recuperan el patrimonio cultural intangible vinculado a la celebración de Todos los Santos, la tradición de las Ñatitas, las ofrendas a las almas, las flores y las creencias ancestrales sobre el tránsito entre la vida y la muerte.


Con cada edición, los muros y pabellones del cementerio adquieren nuevos significados y ofrecen a las familias un entorno más colorido durante las visitas a sus seres queridos. Este año, los artistas eligieron libremente los espacios de intervención, por lo que los murales quedaron distribuidos en distintos sectores del recinto de descanso.


Entre las obras destacadas figura la realizada por Yamaira y Santiago, quienes representaron el paso de una vida a otra mediante la imagen de una mujer con velo rojo y bastón, ubicada junto a un río que simboliza ese tránsito. “Es un mural que está basado en la cultura de Bolivia, donde se habla del respeto a la otra vida, la muerte y el respeto a ese pasaje”, complementó Santiago.


La pintura sobresale por sus dimensiones, con una superficie de 10 por ocho metros, y forma parte de las intervenciones que los artistas completaron en cinco días. Así, el festival Ñatinta convierte al Cementerio General en una galería al aire libre que conecta el arte urbano con las tradiciones bolivianas y mantiene viva la memoria de figuras que marcaron la historia cultural de la ciudad de La Paz.


Otra de las pinturas que llamó la atención de los visitantes es el que realizó Celso Albino, así firmó su obra, que consiste en un mural que adorna una entrada del cementerio, es blanco como el cielo y con toques celestes donde se aprecia colibríes en vuelo. Esa obra da la impresión que se ingresa al cielo, por lo que es interesante y atractivo para los visitantes, mientras que en otro mural se puede observar a tres niños delante de una mesa de Todos los Santos, los tres oran ante una mesa vacía.


Los pintores participantes son Drom (Arg-Bra); Matiz (Bol); Inventura (Bra); Colectivo Suspiros (Bol); Mateo Sánchez (Col); Chulla (Ecu); Dayme Paymal (Bol); Mille Bitten (Bra); Merlina Anunnaki (Bol); Colectivo Qhipa (Bol); Celso Albino y Marcelo Admu (Chi).