• Economía
  • Guillermo Nina

La crisis por la escasez de carburantes empeora, porque las largas filas de vehículos particulares y de transporte público volvieron a formarse ante las estaciones de servicio. Los conductores deben esperar horas y aun días para abastecerse de diésel, gasolina y ahora de gas natural vehicular. No se produce la normal distribución de carburantes a los surtidores. Los choferes denunciaron que hay desvío de combustibles y falta de control de la ANH, que es la encargada de hacer esta labor.

En el surtidor que se encuentra en la calle Pazos Kanky, en Miraflores, se formaron dos filas de motorizados. La primera era para abastecerse de gasolina y la segunda para GNV. No es el único lugar donde hubo ayer largas filas, pues en la mayoría de las estaciones de servicio en La Paz. En algunos casos, las esperas se prolongan hasta por 72 horas para aprovisionarse de energéticos para el funcionamiento de los motorizados.

Según los choferes, no solo ya falta diésel sino gasolina lo que complica el servicio del transporte público, el servicio se redujo en varias zonas de la ciudad. “La mayoría de los compañeros están en las filas para comprar carburantes, porque volvió el desabastecimiento de combustible”, apuntó el secretario ejecutivo de la Asociación de Transporte Libre, Limber Tancara, quien reiteró que sus afiliados hicieron conocer que la gasolina de mala calidad volvió a distribuirse en algunos surtidores de la urbe paceña, por lo que hay otros motores dañados.

“El desabastecimiento continúa y es porque no hay un control. La ANH es la responsable de hacer el control en las fronteras para que los carburantes no se desvíen a otros países, además no se ejecuta controles en las estaciones de servicio para una mejor comercialización del carburante”, aseguró Víctor Tarqui, uno de los representantes de la Confederación Sindical de Choferes de Bolivia.

Los transportistas adelantaron que apelarán a medidas de protesta después de la finalización del estado de excepción.

El dirigente del transporte libre sostuvo que las filas de vehículos en los servicentros de las avenidas Montes y Periférica, Sopocachi y la zona Sur son extensas, por lo que pidió la atención de las autoridades para solucionar el tema. “Creíamos que habíamos superado el desabastecimiento, pero como se ve no es así y los más perjudicados son los vecinos de las zonas alejadas, porque no encuentran vehículos para llegar a sus hogares”, dijo.

Una situación parecida se vive en Cochabamba, donde sobre la avenida Blanco Galindo se formaron largas filas de vehículos. Algunos de los transportistas denunciaron que se encuentran días en espera de comprar los carburantes. El transporte pesado dio a conocer que el 70 por ciento de sus afiliados están perjudicados, puesto que permanecen los surtidores en lugar de viajar, por lo que dieron 15 días de plazo al Gobierno para solucionar el tema del aprovisionamiento.