- Política
- Armin Copa
El primer mandatario, Rodrigo Paz, manifestó su satisfacción ante la detención de Sebastián Marset, a la cual definió como un triunfo de enorme relevancia para la sociedad boliviana y la comunidad internacional. Durante un encuentro con los medios de comunicación posterior a la expulsión del ciudadano uruguayo, el jefe de Estado subrayó que este operativo demuestra la capacidad operativa de las instituciones nacionales frente a figuras de alta peligrosidad en el continente. Según sus palabras, el arresto representa un avance fundamental en la lucha contra estructuras delictivas de gran escala.
La autoridad nacional resaltó el desempeño de los efectivos que participaron en las acciones tácticas y destacó que el profesionalismo de los cuadros estatales permitió este resultado exitoso. Paz enfatizó que el país asume un rol decidido en la protección de la seguridad regional, al neutralizar a uno de los individuos más buscados de Sudamérica. De igual forma, el Ejecutivo aclaró que este suceso forma parte de una estrategia integral destinada a combatir el crimen organizado y la corrupción en el territorio nacional.
Finalmente, el mandatario declinó adjudicar el éxito exclusivamente a su administración y lo presentó como una victoria colectiva de la población boliviana. El mensaje presidencial concluyó con la promesa de profundizar las medidas para transformar la situación de seguridad interna y erradicar las redes de narcotráfico. Este paso, descrito por el dirigente como un momento de unidad, busca consolidar una nueva etapa en la gestión de la justicia y el orden público en la nación.