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Foto: ERBOL
  • Armin Copa

La Central Obrera Boliviana determinó el inicio de un paro general indefinido con movilizaciones en todo el país a partir de este viernes, luego de un cabildo nacional celebrado en la ciudad de El Alto. El secretario ejecutivo de la entidad, Mario Argollo, afirmó que la medida busca respaldar a los gremios que ya mantienen protestas y presionar por respuestas urgentes a sus pliegos petitorios. El dirigente advirtió que, ante la falta de atención por parte del Ejecutivo, las bases demandarán la renuncia de las autoridades actuales.

La resolución de la organización matriz surge tras varias semanas de conflictos sociales y busca evitar cualquier percepción de debilidad en las movilizaciones. Según la dirigencia, el descontento social aumentó debido al incremento en el costo de los productos básicos, la falta de oportunidades laborales y los problemas registrados en el abastecimiento de combustibles. Los trabajadores sostienen que el Gobierno omitió respuestas efectivas frente a la crisis económica que afecta a los nueve departamentos.

Durante el encuentro, la cúpula sindical denunció presuntas irregularidades administrativas en distintas carteras de Estado, con señalamientos directos hacia el Ministerio de Trabajo. Argollo cuestionó la gestión de los altos funcionarios y desafió a las autoridades a constatar las precarias condiciones laborales en las minas y el área rural. El conflicto escala en un momento de alta tensión política, mientras los sectores movilizados mantienen el bloqueo de actividades de forma permanente.