• Economía
  • Armin Copa

La Federación Departamental de Choferes de Oruro mantiene por segunda jornada consecutiva un paro indefinido con cierre de carreteras, medida que deja a la ciudad de La Paz sin conexión terrestre con el resto del país. El sector tomó esta determinación tras abandonar la mesa de negociación con las autoridades nacionales el lunes por la tarde. Las terminales de buses de La Paz, El Alto y Oruro suspendieron la salida de vehículos ante la imposibilidad de circular por las rutas troncales debido a los puntos de presión instalados.

El pliego petitorio de los transportistas se enfoca en el rechazo a la gasolina Especial Plus y la demanda de un suministro total de gasolina especial en la región. Además, los movilizados exigen el resarcimiento económico por daños mecánicos atribuidos al combustible de baja calidad y la reparación de baches en diversos tramos carreteros. A pesar de la presencia del ministro de Hidrocarburos, Mauricio Medinaceli, en la capital orureña, las propuestas estatales resultaron insuficientes para los representantes del gremio.

La protesta afecta puntos estratégicos como Panduro y Caracollo, sitios donde el bloqueo impide el paso hacia Cochabamba y el sur del territorio nacional. Ante esta situación, las empresas de transporte interdepartamental iniciaron la devolución del costo de los pasajes a los usuarios perjudicados. El sector movilizado asegura que las medidas de fuerza continuarán de forma estricta hasta obtener respuestas definitivas a sus reclamos sobre la distribución y calidad de los carburantes.