• Economía
  • Armin Copa

El memorándum acordado con el Fondo Monetario Internacional (FMI) plantea eliminar las subvenciones al combustible en 2027, con un esquema orientado a la recuperación de costos desde enero de ese año. El presupuesto de 2027 no contemplará disposiciones para conceder subvención a los combustibles, ni del Tesoro ni de las empresas estatales, y los precios nacionales alcanzarán el nivel de recuperación de costos a partir de enero. YPFB ya reconoció la incosteabilidad del esquema actual, pese a la subida de precios registrada esta gestión, en un contexto donde la guerra en Medio Oriente impactó el costo de los carburantes y presionó el sector fiscal.

El acuerdo señala que, en paralelo a la eliminación de subvenciones, se incrementará el gasto en asistencia social, con protección focalizada para mitigar el impacto de los precios más altos en los hogares vulnerables. El documento no descarta que, de ser necesario, se otorgue apoyo temporal y dirigido a grupos prioritarios durante la transición.

El ministro de Economía, Christian Morales, sostuvo que la subvención es regresiva porque no beneficia a los sectores más vulnerables, sino a otros grupos, y negó que la reducción responda a una imposición del FMI; la calificó, en cambio, como un tema de responsabilidad económica asumido por el Gobierno. Morales recordó que, por decreto, el esquema de precios actual rige hasta enero de 2027 y anunció que, de cara a esa fecha, se debe dialogar con los distintos actores para reconstruir los niveles de precios de los combustibles, sin dejar de lado la protección a los sectores más vulnerables durante la transición.