- Economía
- Armin Copa
En el marco del acuerdo de financiamiento con el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Gobierno se comprometió a mantener el régimen flexible para la cotización del dólar, encaminado hacia un esquema flotante. Un documento sobre las políticas económicas y financieras de la administración de Rodrigo Paz establece que, para eliminar las distorsiones del mercado de divisas y restaurar la confianza, se unificaron los tipos de cambio oficial y de referencia, vigentes desde finales de junio, bajo los cuales las transacciones oficiales deben reflejar el tipo oficial.
El documento señala que el país continuará en la senda hacia un régimen de tipo de cambio flotante, con bancos libres de realizar transacciones a un tipo de cambio negociado libremente para la compra y venta de divisas. El Gobierno precisó que las intervenciones cambiarias serán limitadas y se regirán por un marco de "discrecionalidad con restricciones" basado en normas, orientado a atender episodios de condiciones de mercado desordenadas, aunque preservando la preferencia por un tipo de cambio determinado por el mercado y evitando la percepción de una estrategia de objetivos cambiarios.
Además, el suministro directo de divisas desde las reservas del Banco Central a entidades del sector público se realizará al tipo oficial y bajo límites estrictos, de modo que la demanda se canalice principalmente por el mercado mayorista e interbancario. El Gobierno también se comprometió a revisar el cálculo del tipo de cambio oficial conforme a los principios de la Organización Internacional de Comisiones de Valores (IOSCO), un cambio que, según el documento, supone abandonar el uso del tipo de cambio como ancla nominal, insostenible por la sobrevaloración pasada y la falta de reservas internacionales.