- Sociedad
- Armin Copa
La Confederación de Trabajadores de Educación Urbana de Bolivia rechazó la anulación de los descuentos sindicales automáticos mediante planilla de pago, disposición establecida en el Decreto Supremo 5654. El ejecutivo nacional de la organización, Wilfredo Ajllahuanca, afirmó que esta determinación busca debilitar la estructura del sector obrero y docente, aunque aseguró que la medida no frenará las protestas de los educadores, quienes mantendrán sus medidas de presión una vez que concluya el estado de excepción vigente.
La nueva norma estatal elimina los mecanismos que facilitaban la recaudación automática de las cuotas de afiliación en las instituciones públicas y exige ahora la autorización expresa de cada empleado. El representante gremial comparó esta reforma con las reformas económicas de los años noventa y defendió el uso de estos recursos, los cuales financian la infraestructura de las sedes, el asesoramiento legal y las capacitaciones para el ascenso de categoría del personal docente.
La dirigencia detalló que la organización percibe alrededor de un millón de bolivianos al mes por este concepto, dinero que pasa por auditorías periódicas presentadas en sus congresos ordinarios. Ante la posibilidad de que la restricción afecte también a los fondos de la Mutualidad del Magisterio Nacional, el sindicato advirtió que la molestia del sector acumulada durante este periodo derivará en un retorno masivo a las manifestaciones callejeras en coordinación con otros sectores laborales.