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  • Guillermo Nina

Los vecinos de Alto Pampahasi, sector Anexo Guardia, en el macrodistrito San Antonio, denunciaron la presunta ocupación ilegal de terrenos municipales y alertaron sobre el riesgo de deslizamientos por la construcción de viviendas precarias en una pendiente de aproximadamente 40 grados. 

Los habitantes solicitaron la intervención urgente de la Alcaldía de La Paz para verificar la situación, fiscalizar las edificaciones y prevenir posibles desgracias, ante el temor que generan las lluvias y los antecedentes de movimientos de tierra.


La preocupación se concentra en la proliferación de viviendas que, según las denuncias vecinales, fueron levantadas sin autorización en terrenos de propiedad municipal. Los vecinos entregaron documentación que supuestamente respalda esa condición y pidieron a las autoridades que realicen las verificaciones correspondientes. “Tenemos alguna documentación que nos han hecho llegar los vecinos en la que muestran que evidentemente este es un sector de propiedad municipal”, aseguró uno de los concejales, quien anunció inspecciones y seguimiento al caso para establecer las condiciones de ocupación y los posibles riesgos para la población.


Los vecinos afirmaron que los asentamientos comenzaron de manera paulatina y que las construcciones pasaron de ser estructuras precarias a viviendas de ladrillo. “No había nada en este sector, hasta que aparecieron personas que comenzaron a asentarse poco a poco. 

Hicieron casas con calaminas y luego ya construyeron piezas con ladrillos”, relató Raúl Yujra, vecino de la zona, quien pidió la presencia del personal de Emergencias de la Alcaldía y medidas oportunas para evitar hechos lamentables, como los registrados anteriormente en otros sectores vulnerables de la ciudad.


La falta de alcantarillado y sistemas de desagüe aumentó la preocupación. De acuerdo con los denunciantes, algunas construcciones no tienen mecanismos adecuados para evacuar el agua sanitaria y pluvial. Las filtraciones podrían, dijo, debilitar el suelo y comprometer la estabilidad de la pendiente, especialmente durante la temporada de lluvias. 

“Hay riesgo de deslizamiento, porque en la parte de arriba no hay alcantarillado ni desagües para que el agua fluya hacia la parte de abajo, por lo que puede provocar que el terreno ceda y ponga en peligro la vida de muchos vecinos”, advirtió Lisa Aguirre, quien también denunció que las personas asentadas en el lugar hacen caso omiso de las advertencias de peligro.


A estos factores se suma la presunta remoción de tierra en los taludes para habilitar espacios destinados a viviendas. Los vecinos temen que estas intervenciones alteren las condiciones naturales del terreno y aumenten la posibilidad de derrumbes. La preocupación no es menor, debido a que el sector ya registró problemas de deslizamientos hace algunos años, por lo que los residentes en ese sector solicitaron la presencia de las autoridades municipales fiscalizadoras.