- Sociedad
- Armin Copa
Un grupo de avanzada compuesto por más de cien marchistas amazónicos arribó a la ciudad de La Paz tras una movilización de veintisiete días desde el norte del país. Los manifestantes pernoctan en el sector de Urujara con el objetivo de ingresar al centro paceño durante la jornada del lunes. La protesta surge como rechazo directo a la Ley 1720, normativa que modifica el estatus de la pequeña propiedad rural para permitir su uso en créditos bancarios.
Los dirigentes de las regiones de Madre de Dios y Vaca Diez establecieron un plazo de veinticuatro horas a partir de su entrada a la sede de gobierno para obtener la abrogación de la mencionada norma. Durante el trayecto, los participantes enfrentaron condiciones climáticas extremas y temperaturas gélidas que provocaron numerosas bajas médicas entre los marchistas. Pese al desgaste físico y los problemas de salud reportados, los representantes ratificaron su postura de mantenerse firmes hasta alcanzar sus demandas.
La movilización indígena cuenta con el respaldo de diversos sectores de la Amazonía boliviana que consideran perjudicial el cambio en la regulación de sus tierras. Vivian Palomeque, ejecutiva beniana, destacó la resistencia de las mujeres y hombres que recorrieron largas distancias en defensa de sus territorios. Por su parte, Pfizer Coaquira aseguró que la columna de manifestantes no claudicará en su petición y espera una respuesta inmediata por parte de las autoridades nacionales para evitar mayores conflictos.