- Sociedad
- Wilma Pérez
El magisterio urbano de Bolivia activó desde este martes un plan de medidas de presión a escala nacional que contempla la instalación de piquetes de huelga de hambre, marchas en las capitales y un paro de actividades de 48 horas programado para el lunes 9 y martes 10.
La determinación del sector surge en rechazo a la transferencia de la gestión y administración de los institutos técnicos, tecnológicos y musicales a los gobiernos autónomos departamentales y municipales.
Dirigentes de la Confederación de Maestros Urbanos confirmaron la escalada de protestas, después de las movilizaciones realizadas la anterior semana y la negativa a entablar negociaciones con las autoridades educativas. Según los representantes del magisterio, la asignación de nuevas responsabilidades administrativas a las gobernaciones y alcaldías genera incertidumbre sobre la sostenibilidad presupuestaria de los centros académicos y sobre la continuidad en la cobertura regular de ítems docentes, debido a la deficiencia de recursos económicos incluidos en los presupuestos de los gobiernos subnacionales.
CRONOGRAMA
El cronograma establecido por las organizaciones sindicales contempla la apertura de los primeros piquetes de huelga de hambre en las sedes federativas del país, además de la Casa del Maestro en La Paz. Posteriormente, para el viernes 6 se prevé la realización de movilizaciones callejeras simultáneas en los nueve departamentos del país.
El ciclo de protestas concluirá con la suspensión total de labores escolares durante dos días consecutivos, al inicio de la siguiente semana.
Lorenzo Chávez, secretario ejecutivo de la Federación de Maestros Urbanos de Santa Cruz, ratificó la postura de las bases ante las disposiciones emanadas desde el nivel central del Estado.
El dirigente señaló que las medidas responden a la falta de respuestas claras sobre el financiamiento a la infraestructura, la dotación de equipamiento y la asignación salarial dentro del sistema de formación técnica profesional. La representación exige el mantenimiento del sector bajo la tuición del Ministerio de Educación.
Sin embargo, el ministro de Educación, Érick Sanjinés, cuestionó las medidas adoptadas por la representación sindical y rechazar de forma consecutiva las invitaciones al diálogo emitidas desde su despacho.
La autoridad calificó la convocatoria como una acción de carácter político que perjudica el desarrollo normal de la gestión académica y afecta directamente a la población estudiantil.
Además, la autoridad confirmó que el Órgano Ejecutivo aplicará de forma estricta la normativa vigente respecto al descuento de haberes por los días no trabajados bajo la premisa de día trabajado, debe ser un día pagado.
La falta de acuerdos entre las instancias ministeriales y los maestros urbanos mantiene en suspenso la conclusión del calendario escolar correspondiente a este año.
Entrentanto, las delegaciones docentes preparan los contingentes para las marchas y los turnos de ayuno voluntario, la administración educativa sostiene la aplicación de sanciones administrativas para quienes acaten la medida de fuerza.
El conflicto ingresa a una etapa decisiva, mientras se espera un posible acercamiento entre las partes.