- Sociedad
- Guillermo Nina
Las familias paceñas enfrentan un nuevo golpe a su economía ante la proximidad de Todos Los Santos, una tradición en la que las t’antawawas y otras golosinas son protagonistas. Este año, el incremento de precios de los insumos llevó a varios hogares a considerar no elaborar sus propios panes. Un recorrido por los mercados evidenció que los productos subieron 20 y 30 bolivianos con respecto a 2025.
Por lo que preparar pan con una arroba de harina costará alrededor de 250 bolivianos, mientras que la elaboración por quintal puede alcanzar hasta los Bs 950.
La harina es uno de los insumos más caros: el quintal se vende entre 340 y 370 bolivianos, mientras que la arroba cuesta entre Bs 90 y 100. A este gasto se suman azúcar, manteca, leche, huevos, levadura y sal. También se suma el horneaje que tiene un precio de Bs 250, por quintal y Bs 65 por arroba, en La Paz.
“El precio de la harina y de otros productos ha subido entre 20 y 30 bolivianos, por lo que hacer pan va a costar más”, señaló Carmen Flores, comerciante de abarrotes asentadas en la calle Gallardo, en la zona Gran Poder de La Paz. Aunque en ese sector se encuentran los principales insumos para preparar las masitas, la afluencia de compradores todavía es baja. La vendedora espera que las ventas aumenten durante la próxima semana, cuando más familias comiencen a hacer sus compras.
El precio puede elevarse aún más si se incluyen ingredientes adicionales para preparar empanadas, galletas, bizcochos y maicillos. “Los que hagan pan van a comprar lo necesario, porque el dinero no alcanza para hacer pan a gusto”, agregó la comerciante.
Por su parte, Martha Sejas, con más de 40 años de experiencia en la actividad, explicó que los bizcochos requieren más huevos, polvo de hornear y mantequilla, lo que encarece su preparación.
Ante el aumento de los gastos, varias familias analizan si podrán mantener la tradición o deberán reducir la cantidad de productos para Todos Los Santos. El alza de precios amenaza con cambiar una costumbre arraigada en los hogares paceños, en los que la elaboración de panes y t’antawawas es parte de los preparativos para recibir a las almas de sus seres queridos difuntos, entre el 1 y 2 de noviembre.
“No sé si haré pan, porque todo ha subido, no se puede comprar harina y otras cosas que se necesitan, el dinero ya no alcanza. Hace cuatro años, se podía elaborar las masitas a gusto, pero ahora con todo lo caro que está ya uno analiza en hacerse pancito”, comentó Flora Quispe, quien junto a su hija, elaboran un presupuesto para hacer pan.
Esta opinión que fue compartida por otra de las madres de familia que busca precios accesibles para comprar los insumos.
Las personas se preguntan si podrán vivir la tradición de Todos los Santos, como hace algunos años o deberán recibir a sus seres queridos con modestia.