• Seguridad
  • Micaela Villa

A principios de agosto de 2026, la Policía desarticuló una red de trata transnacional que captaba, principalmente, a mujeres jóvenes de varias regiones rurales de Bolivia. Sus integrantes les hacían falsas promesas de empleo con sueldos atractivos, y una vez trasladadas a Iquique o Alto Hospicio, en Chile, eran encerradas en inmuebles y locales clandestinos con fines de explotación sexual y laboral. Las víctimas trabajaban 18 horas diarias sin recibir los pagos prometidos.


Este es apenas un ejemplo de  los 540 casos de trata de personas; es decir, casi tres denuncias por día, que se presentaron del 1 de enero al 15 de agosto de este año en el país, según las estadísticas del Observatorio se Trata de Personas.


“La dinámica de la trata se ha masificado en entornos digitales. La trata es un delito complejo y las mismas víctimas no lo reconocen. Los niños se apegan a otras personas debido a varias circunstancias, en muchas ocasiones en línea”, informó Wara del Castillo, quien forma parte del equipo del Observatorio, que pertenece al Centro de Capacitación y Servicio para la Integración de la Mujer (Cecasem).


Los datos revelan una importante concentración territorial. De los 540 casos de trata, 266 fueron registrados en La Paz, lo que representa casi la mitad del total nacional. Le siguen Santa Cruz, con 110 casos; Cochabamba, con 87; Tarija, con 30; Oruro, con 26; Potosí, con ocho; Beni, con siete; y Chuquisaca y Pando, con tres, cada uno.


El 23 de septiembre se recordó el Día Nacional contra la Trata y Tráfico de Personas en Bolivia.  En o Del Castillo, las cifras ponen la necesidad de reforzar la prevención, la detección temprana de posibles situaciones de captación y evitar más daño a las víctimas.


En otro caso de trata, a fines de julio, la División de Trata y Tráfico de la fuerza anticrimen de La Paz logró rescatar a tres adolescentes bolivianas antes de que fueran sacadas del país. Una persona de nacionalidad peruana las contactó a través de la aplicación de TikTok y les ofreció falsos puestos de trabajo bien remunerados en su país.


Tras un seguimiento de inteligencia, las autoridades evitaron el traslado. La sospechosa fue imputada por el Ministerio Público y fue puesta bajo detención preventiva.


Según Del Castillo, el delito de trata se da principalmente en el entorno de la minería ilegal, el narcotráfico y en las organizaciones de poder. “Es un delito bastante complejo, la trata también se dá bajo la figura de servidumbre costumbrista”, explicó la activista.


La profesional consideró que no se debe confundir trata de personas con desapariciones, “en la figura del madrinazgo o padrinazgo se da la explotación y eso también es trata, está encubierto, sucede entre núcleos familiares”, dijo.

PORNOGRAFÍA Y DESAPARICIONES
Además de la trata, las estadísticas de la institución reportan 180 casos de pornografía, 46 de proxenetismo, 10 de tráfico de personas y 10 de violencia sexual comercial. 


Desde Cecasem y el Observatorio se recordó que detrás de cada registro puede existir una historia que requiere investigación, protección y respuesta institucional. “Prevenir la trata también significa informar, reconocer las señales de alerta y construir entornos en lo que ninguna persona tenga que enfrentar sola una situación de explotación. 

Las cifras vuelven a poner en primer plano la necesidad de reforzar la prevención, la detección temprana de posibles situaciones de captación, la protección de las víctimas y la articulación entre instituciones, familias, comunidades y sociedad civil”, señaló la experta.