- Política
- Armin Copa
La Federación Nacional de Cooperativas Mineras de Bolivia (Fencomin) interrumpió las conversaciones con el Poder Ejecutivo tras la ausencia del presidente Rodrigo Paz en la reunión pactada en la ciudad de La Paz. El máximo dirigente del sector, Richard Caricari, expresó su malestar ante la falta de compromiso del mandatario y la llegada tardía de los ministros convocados. Debido a este escenario, el sector minero se declaró en estado de emergencia y advirtió sobre posibles movilizaciones si el Gobierno mantiene su postura de desatención hacia sus demandas.
La falta de soluciones concretas para el suministro de diésel y gasolina constituye uno de los ejes principales de la protesta, junto con la necesidad de facilitar el acceso a materiales explosivos. Según los representantes gremiales, enviaron múltiples comunicaciones previas que no recibieron respuestas efectivas por parte de las autoridades nacionales. Los mineros recalcaron su relevancia dentro de la estructura económica del país y la generación de puestos de trabajo, factores que consideran insuficientes para que el Ejecutivo priorice sus necesidades.
El descontento se extendió a las bases regionales, donde dirigentes de Potosí cuestionaron severamente la gestión de los ministros y la ausencia de los titulares de carteras estratégicas, como la de Defensa. Las asambleas nacionales del gremio definirán en breve los pasos a seguir, bajo la advertencia de un bloqueo total de actividades en el territorio boliviano. La dirigencia cooperativista insistió en que no permitirán más postergaciones en el tratamiento de sus requerimientos técnicos e institucionales.