• Economía
  • Armin Copa

La agencia calificadora Fitch Ratings señaló que la transición hacia un esquema cambiario flexible en Bolivia necesita el respaldo de reformas fiscales que aseguren la reconstrucción sostenida de las reservas divisionales del Estado. De acuerdo con la evaluadora crediticia, la adopción de la nueva política monetaria facilitó acuerdos con organismos financieros internacionales, aunque no garantiza por sí sola el incremento continuo de los activos del Banco Central.

El análisis de la firma internacional concluye que la contención del déficit público y el fortalecimiento de los ingresos estatales representan pasos imprescindibles para evitar la vulnerabilidad financiera. A su vez, el informe recalca que niveles reducidos en las divisas líquidas limitan las respuestas operativas de la entidad bancaria central ante eventuales fluctuaciones del mercado cambiario y ante los compromisos del servicio de la deuda externa.

La firma financiera subrayó que la estabilización macroeconómica depende del cumplimiento integral del programa de ajuste en las cuentas estatales y de la llegada efectiva de financiamiento exterior. En esa línea, la calificadora sostendrá el seguimiento a los indicadores fiscales del país antes de evaluar modificaciones en la puntuación del crédito soberano.