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  • Armin Copa

El mundo intelectual boliviano lamenta la pérdida de Mariano Baptista Gumucio, quien partió este 21 de abril a la edad de 93 años. El deceso del ilustre pensador fue confirmado a través de plataformas digitales por el exmandatario Carlos Mesa. Su ausencia marca el fin de una era para la investigación histórica del país, donde dejó una huella profunda debido a su capacidad de análisis y su compromiso con la identidad nacional.

Originario de Cochabamba, Baptista Gumucio dedicó gran parte de su existencia a la escritura y al estudio del pasado boliviano. Sus textos permitieron que amplios sectores de la sociedad accedieran a relatos complejos de forma sencilla. Entre su producción bibliográfica resaltan volúmenes dedicados a figuras como Franz Tamayo, crónicas sobre el Palacio Quemado y registros detallados acerca de la contienda bélica en el Chaco, obras que hoy forman parte del patrimonio cultural.

La partida de este académico significa un vacío notorio en la producción literaria contemporánea. Sus aportes bibliográficos permanecen como una fuente de consulta obligatoria para quienes buscan entender los procesos sociales y políticos de Bolivia. El legado de Baptista Gumucio perdura en sus libros, los cuales sirven de guía para las nuevas promociones de cronistas e investigadores que exploran la realidad del territorio andino.