- Seguridad
- Micaela Villa
El Observatorio Boliviano de Seguridad Ciudadana y Lucha Contra las Drogas (OBSCD) reveló que en durante el primer semestre de este año se han reportado 1.061 agresiones a personas de 60 años o mayores.
El reporte estadístico oficial evidencia una cruda realidad en el entorno familiar y social de las víctimas ya que, de los más de 1.000 casos denunciados, la violencia física se mantiene como el delito más frecuente con 620 casos reportados. Estos hechos involucran el uso de la fuerza que atenta de forma inmediata en contra la integridad y la salud de los adultos mayores.
Por otro lado, el informe técnico destaca que la violencia psicológica también ocupa un porcentaje considerablemente alto con 441 casos registrados.
Este tipo de maltrato, a menudo invisibilizado porque ocurre de puertas para adentro, representa una violación directa a la estabilidad emocional de las víctimas.
Para entender la magnitud del problema, los especialistas del OBSCD explican que la violencia psicológica suele manifestarse a través de conductas cotidianas destructivas. Un ejemplo claro es la manipulación patrimonial, en la que los familiares amenazan al adulto mayor con despojarlo de sus bienes, su renta o desalojarlo de su propia vivienda si no accede a sus exigencias y hasta los despojan de su autonomía económica.
Además, las humillaciones constantes y el aislamiento forzado configuran otra faceta del maltrato emocional. Ejemplos de esto ocurren cuando se les prohíbe participar en las conversaciones familiares, se les descalifica con frases como: “ya no sirven para nada” o se les encierra de forma sistemática en habitaciones alejadas y se los priva del contacto social y del afecto básico de sus familiares cercanos.
El abandono y la negligencia también forman parte de este entramado de violencia invisible. Se registran casos recurrentes donde los cuidadores omiten la compra de medicamentos esenciales, postergan sus citas médicas o los privan de una alimentación adecuada. Estas acciones les provocan un deterioro acelerado de la salud y generan profundas afectaciones emocionales.
“Estas cifras nos recuerdan la importancia de fortalecer las acciones de prevención, protección y sensibilización frente a cualquier forma de maltrato. La violencia no siempre es visible, también puede expresarse mediante amenazas, humillaciones, aislamiento, abandono o afectaciones emocionales”, señalan los técnicos del Observatorio en su cuenta de la popular red social Facebook.
Ante este panorama, las autoridades recordaron la plena vigencia de la Ley 369, Ley General de las Personas Adultas Mayores.
Esta normativa constitucional reconoce explícitamente el derecho fundamental de esta población a vivir una vejez con dignidad, respeto y completamente libre de violencia y obliga a las instituciones estatales y a la sociedad civil a velar por su estricto cumplimiento y evitar restricciones.