• Economía
  • Gregory Beltrán

De la escasez de arroz de 2024, el continente pasó a un incremento de la producción de este cereal, situación que pone en riesgo a los productores bolivianos debido al aumento del contrabando de países vecinos. Denunciaron que de 160 dólares, la fanega de unos 180 kilos, cayó a 40 dólares, lo que les obliga a asumir medidas de presión.

En el peor momento del contrabando a la inversa se reportó en 2024 la salida de arroz boliviano principalmente al mercado brasileño. El gigante latinoamericano enfrentó ese año una severa contracción en su cosecha de granos, con una disminución del 7,2 por ciento respecto a 2023 debido a adversidades climáticas.

Esto generó en Bolivia un incremento del precio de este cereal debido a la salida sin control por el contrabando, lo que obligó al Gobierno de Luis Arce a reforzar la presencia de militares en las fronteras.

Ahora la situación es otra, la caída de los precios de los granos obligó al Gobierno de Lula a implementar medidas para proteger a sus productores con políticas como “arroz para el pueblo”, cuyo objetivo es aumentar la producción en 500 mil toneladas.

Los productores bolivianos esperan que el Gobierno de Rodrigo Paz también vaya por este camino. En caso contrario temen que se pierda gran parte de la cosecha y se tenga que importar el cereal. Este sector decidió declararse en emergencia y anunció que en las próximas horas podrían tomar algunas medidas de presión, debido al incremento del contrabando proveniente principalmente de Paraguay y Argentina.

Los arroceros calculan que diariamente ingresan al país 20 camiones con el grano de contrabando, a lo que se suma la determinación de aplicar “arancel cero” para las importaciones.
“Lo que nosotros pedimos es que el Gobierno revise las condiciones de las importaciones legales, porque están con arancel cero, nos pone a competir a nosotros como productores nacionales con productores que tienen otras ventajas que no tenemos nosotros, no tenemos la tecnología, no tenemos seguridad jurídica, no tenemos las mismas condiciones que los paraguayos y argentinos”, explicó al Canal Rural el presidente de los arroceros, David Pérez, quien denunció que diariamente ingresan al país 20 camiones de contrabando, lo que “ha saturado el mercado”, que en algunos casos se comercializa como arroz nacional con el cambio del envase. “Si no se soluciona este tema, la situación será muy grave”, dijo.

Frente a este complejo panorama, el productor anticipó que un 80 por ciento de los productores puede quebrar en esta campaña, con el riesgo de que no puedan producir para la próxima gestión. Hay algunos sectores que proponen el bloqueo de caminos y otros, cerrar los pozos petroleros de Yapacaní, indicó Pérez.