• Salud
  • Wilma Pérez

La crisis sanitaria por la arbovirosis en el departamento de Santa Cruz no da tregua. Ayer, el Servicio Departamental de Salud (Sedes) confirmó el sexto deceso a causa de la chikungunya, elevando la alerta en una región que ya bordea los 5.000 casos.

El fallecido, un hombre de 50 años que se encontraba en terapia intensiva, se suma a una lista de víctimas fatales que comparten un factor común: la presencia de patologías de base que complicaron su recuperación frente al virus transmitido por el mosquito Aedes aegypti.

El director del Sedes, Julio César, detalló que la situación epidemiológica actual refleja 4.973 casos confirmados, con una velocidad de propagación que sumó 691 nuevos contagios en la última semana. 

La presión hospitalaria también es un punto de preocupación constante para el sistema público de salud; actualmente, 33 personas permanecen internadas con síntomas severos, de las cuales cinco luchan por su vida en cuidado crítico.

No obstante, las cifras del jefe de Epidemiología, Carlos Hurtado, sugieren que la ocupación de camas fluctúa rápidamente y se llegó a registrar hasta 34 pacientes hospitalizados y siete en estado crítico.

Con ese escenario, la estrategia de las autoridades se volcó a las calles con las denominadas “mingas de limpieza”. 

El pasado fin de semana, un despliegue de 200 brigadas médicas y 600 funcionarios municipales recorrió tres distritos de la ciudad de Santa Cruz de la Sierra con el objetivo de eliminar los criaderos y la detección temprana de pacientes mediante hospitales móviles. Instituciones como la Cooperativa Rural de Electrificación (CRE), universidades y juntas vecinales se sumaron a esta labor de contención para frenar un brote que ya cumple dos meses de asedio constante a la capital cruceña.

La batalla contra la chikungunya en Santa Cruz se libra ahora casa por casa, intentando evitar que la cifra de fallecidos siga creciendo en una población donde los adultos mayores y personas con enfermedades crónicas son el grupo de mayor vulnerabilidad.