- Seguridad

- Carmen Challapa
3/4/2025.- Dirigentes cocaleros afines al expresidente Evo Morales dieron un plazo de 48 horas al Ministerio Público y la Policía para que aprehendan y encarcelen al policía que, presuntamente, disparó contra el dirigente Jhonny Cruz, quien falleció durante un operativo policial en el que se cree que se produjo un cruce de fuego.
Exigen formar una comisión especial e imparcial para que investigue el hecho, pues rechazan un informe de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) al respecto.
Entre las medidas de presión que se podría asumir, en caso de no atender esta demanda, se cuenta al bloqueo de carreteras y la expulsión de todos los efectivos policiales destinados a las diferentes unidades del trópico de Cochabamba.
“Damos 48 horas al Fiscal Departamental para que ordene el encarcelamiento de este autor, ya que sabemos que fue el sargento Guery L.B quien disparó contra nuestro compañero”, refirió Eulogio Franco, dirigente de los cocaleros chapareños.
Al respecto, el ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo, explicó que hay inconsistencias en la declaración informativa de los efectivos policiales que participaron en la operación de captura de Ariel Villarroel, cabecilla de una banda de secuestradores.
“Los reportes refieren que la víctima recibió un disparo por la espalda, lo que sugiere que no se trata de un caso de legítima defensa. Disparar a una persona por la espalda significa que no se siguieron los procedimientos vigentes en la Policía Boliviana”, dijo.
Horas más tarde, se informó de la aprehensión de tres efectivos policiales, Delin Luis B., Ovidio Américo M. y José Luis M., quienes incurrieron en contradicciones al prestar sus declaraciones ante los investigadores de la muerte de esta persona.
La muerte de Cruz tuvo lugar el pasado miércoles cuando, según la versión de los cocaleros, policías de civil intentaron aprehender al dirigente del transporte local, Aquelino Sandoval, y Cruz salió en su defensa.
Aparentemente, los efectivos confundieron a Sandoval con un peligroso delincuente común.