• Economía
  • Gregory Beltrán

4/4/2025.- Los recursos que los trabajadores que residen en otros países envían a Bolivia alcanzaron los 1.265 millones de dólares en 2024, mientras que en 2023, el ingreso fue superior a los 1.436 millones de dólares, según el reporte que presentó ayer el Banco Central de Bolivia (BCB).

Este dato representa una caída de 171,26 millones de dólares, que representa aproximadamente un 12 por ciento debido a muchos factores, entre ellos la escasez de dólares que motivó a que los connacionales busquen otras opciones para hacer llegar dinero a sus familias.

PRINCIPALES PAÍSES

España, Estados Unidos y Chile, en ese orden, son los tres principales países desde donde los trabajadores bolivianos mandan recursos al territorio nacional.

Si se toma en cuenta el análisis que realizan los economistas en sentido de que una de las principales razones de la caída de las remesas es la falta de dólares en Bolivia, se concluirá en que el desplome es más pronunciado desde Chile, pues en 2023 el envío de recursos se acercó a $us 313 millones, mientras que en la pasada gestión fue algo superior a los $us 169 millones. Al ser un país vecino, muchos trabajadores decidieron buscar otros mecanismos para que el dinero llegue a manos de sus allegados en Bolivia.

En el caso de España, llama la atención que se registre un crecimiento entre ambas gestiones, el aumento supera los $us 50 millones. En 2023, los bolivianos quienes radican en ese país europeo enviaron casi $us 442 millones y en 2024 ascendió a más de 494 millones de dólares.

Respecto al envío de recursos desde Estados Unidos también se observa una reducción de más de $us 50 millones, mientras en 2023 se giraron más de $us 301 millones, en 2024 cayó a más de $us 253 millones.

Un funcionario, que recibe dinero de un país europeo, recibió que decidió abrir una cuenta bancaria en Perú, de donde va a recoger debido a los problemas generados en las instituciones financieras de Bolivia la escasez de divisas.

Tanto autoridades del Banco Central como especialistas coinciden en afirmar que los bolivianos que radican en otros países decidieron recurrir también al uso de las criptomonedas para enviar dinero a sus familiares en Bolivia. En junio de 2024, el BCB autorizó usar criptomonedas.