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- Armin Copa
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la muerte del líder supremo de Irán, Alí Jamenei, durante una operación bélica ejecutada este sábado por fuerzas estadounidenses e israelíes en Teherán. El mandatario calificó el suceso como un acto de justicia para las víctimas de la administración iraní y aseguró que el objetivo central consiste en forzar una transformación política en el país asiático. Según el reporte oficial, los sistemas de inteligencia coordinados permitieron localizar al clérigo, quien ocupaba la jefatura del Estado desde 1989.
La ofensiva militar también provocó la caída de figuras determinantes dentro del aparato de seguridad de Irán, entre ellos el ministro de Defensa, Aziz Nasirzadé, y altos mandos de la Guardia Revolucionaria. El Ejército de Israel detalló que el ataque sorpresa golpeó puntos estratégicos donde se encontraban reunidos los principales jefes militares, incluyendo el Complejo de Emergencia del Consejo de Defensa. La incursión contó con la participación de centenares de aeronaves de combate que neutralizaron a asesores de seguridad y directores de inteligencia en la capital iraní.
Ante el nuevo escenario político, la Casa Blanca instó a las fuerzas policiales y militares de la República Islámica a facilitar una transición pacífica con la promesa de otorgar inmunidad a quienes depongan las armas. Trump advirtió que las operaciones aéreas mantendrán una intensidad elevada durante los próximos días para consolidar los objetivos estratégicos en la región. Mientras tanto, el gobierno estadounidense define este momento como una oportunidad para que la sociedad iraní retome el control de su nación tras la destrucción de las estructuras de mando de Teherán.