- Economía
- Armin Copa
La dirigencia del transporte público endureció su postura este miércoles al declarar a las autoridades del sector hidrocarburífero como interlocutores no válidos para resolver el conflicto por los daños mecánicos. El representante del Transporte Libre, Limbert Tancara, manifestó que el gremio solo acudirá a una convocatoria directa del presidente Rodrigo Paz, tras considerar que las mesas de trabajo con el Ministerio de Hidrocarburos y YPFB resultaron insuficientes. La falta de desembolsos efectivos para los conductores de base detonó la protesta que mantiene paralizadas las principales arterias de La Paz y El Alto.
El sector advirtió que la medida de presión, que actualmente cuenta con más de 130 puntos de bloqueo en el departamento, podría extenderse a todo el territorio nacional en los próximos días. Según los voceros sindicales, federaciones de Cochabamba, Oruro, Potosí, Chuquisaca y Beni evalúan sumarse a las movilizaciones si no existe una respuesta inmediata del primer mandatario. Los choferes denuncian un incumplimiento sistemático de los acuerdos previos y aseguran que la presión de sus bases los obligó a abandonar el diálogo con los niveles técnicos del Ejecutivo.
En contrapartida, desde la estatal petrolera se defiende la efectividad del proceso de compensación y se cuestiona la necesidad del bloqueo. El presidente de YPFB, Yussef Akly, informó que hasta la fecha se depositaron un millón y medio de bolivianos a más de mil personas registradas en el sistema de seguro. La institución proyecta que los pagos alcancen los 2,5 millones de bolivianos durante esta jornada y ratificó que el mecanismo de atención técnica opera sin dificultades, por lo que instó a los movilizados a deponer las medidas que afectan a la población.