- Seguridad
- Armin Copa
Ocho integrantes de una familia perdieron la vida tras el siniestro aéreo registrado la tarde de ayer, cuando el minibús en el que se transportaban terminó destruido por el impacto. Marcial Pérez, pariente de las víctimas, explicó que el grupo retornaba a su hogar luego de compartir un almuerzo al momento del suceso. Los restos permanecen en la morgue debido a que la documentación personal se extravió entre los escombros y las autoridades exigen la plena identificación de los cuerpos para proceder con su entrega.
La situación se complica para los allegados, quienes enfrentan dificultades administrativas porque todavía existen fragmentos óseos sin recuperar en la zona del desastre. Entre los afectados directos figura un niño de 12 años, único sobreviviente del entorno cercano, quien recibe atención médica en un hospital de El Alto. El menor presenta un cuadro clínico crítico y sufrió la amputación de ambas piernas como consecuencia de la colisión.
Ante la magnitud del evento, los familiares solicitaron auxilio inmediato a las instancias gubernamentales para cubrir los costos funerarios y médicos. Pérez enfatizó que carecen de recursos económicos suficientes para costear los tratamientos del infante y los trámites legales correspondientes. La falta de papeles de identidad y la dispersión de los restos humanos mantienen estancado el proceso de sepelio de los ocho fallecidos.