- Sociedad
- Wilma Pérez
El terremoto de magnitud 7,4 registrado el domingo en Colombia volvió a poner la atención sobre una amenaza que también puede alcanzar a Bolivia. Aunque el país está alejado de la franja principal del Cinturón de Fuego del Pacífico, los movimientos sísmicos de esa región pueden sentirse en territorio nacional. El reciente evento fue percibido en La Paz y Cochabamba, sobre todo en edificios altos.
El analista operativo del Observatorio San Calixto, Wálter Arce, explicó que la interacción entre las placas de Nazca y Sudamérica genera los grandes sismos que afectan a Chile, Perú, Ecuador y Colombia, entre otros países de la región.
“Nuestro país sí está un poco alejado de esta región geográfica, pero no estamos tan alejados”, explicó.
El especialista dijo que terremotos registrados en países vecinos tuvieron efectos en Bolivia. Recordó que un sismo ocurrido en el sur de Perú, en años recientes, provocó evacuaciones y fisuras en algunos edificios altos de La Paz. También citó los eventos registrados en Venezuela el 24 de junio, que causaron evacuaciones en edificios ubicados en Sopocachi.
Arce aclaró que estos movimientos no permiten anticipar que otro terremoto ocurrirá en Bolivia. “Es algo que no vamos a poder evitar, es un fenómeno natural inevitable y que tampoco podemos predecir”, indicó.
Bolivia, además, tiene su propia actividad sísmica. La mayor parte de los movimientos registrados en el país son movimientos de profundidad intermedia, de 100 a 350 kilómetros, concentrados en el sur, en especial en Potosí y sectores de Oruro y La Paz.
Sin embargo, el experto advirtió de que la distancia no es el único factor que determina el impacto. La Paz está asentada sobre sedimentos poco consolidados que pueden amplificar las ondas sísmicas. “La amenaza sísmica, a pesar de que está en otros países, sí nos puede afectar”.
La tarde de ayer, a las 15:37, el sismógrafo del observartorio reoortó un sismo de magnitud 4,5 en la provincia Sud Lípez de Potosí, a una profundidad de 211 kilómetros. A decir del especialista, el sismo no causó daño en la superficie, tomando en cuenta que fue muy profundo.
El país tiene, desde 2023, una norma de diseño sísmico, elaborada con participación del Observatorio San Calixto.