• Economía
  • Armin Copa

Sectores productivos, transportistas, gremiales e interculturales del municipio de San Julián realizaron una multitudinaria marcha de protesta contra la escasez de diésel y gasolina. La movilización partió desde el cruce Casarabe y concluyó con un mitin en el Mercado 24 de Junio, espacio donde los dirigentes advirtieron con iniciar medidas de presión a nivel nacional una vez finalice la restricción legal fijada para el 20 de septiembre.

La manifestación pública tuvo lugar sin autorización oficial del Ministerio de Gobierno, organismo que recordó la vigencia del Decreto Supremo 5636. Dicha normativa prohíbe las concentraciones masivas y reuniones sin permiso formal durante el estado de excepción. Pese a las limitaciones legales, los manifestantes marcharon por las principales calles de la localidad para exigir soluciones inmediatas ante la falta de carburantes que perjudica al trabajo agrícola de la zona.

Por su parte, la empresa estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos atribuyó la escasez a problemas logísticos en el despacho y no a la falta de producto. Sin embargo, analistas del ámbito económico y legisladores proyectaron que las dificultades en el suministro de combustibles podrían extenderse durante varios meses debido a la falta de divisas para financiar las importaciones.