- Economía
- Armin Copa
La Confederación de Empresarios Privados de Bolivia emitió un comunicado oficial dirigido al Órgano Ejecutivo para manifestar su preocupación ante la posibilidad de un aplazamiento en la cancelación de los servicios públicos. La postura empresarial surgió después de que el ministro de Hidrocarburos pusiera en mesa una propuesta para postergar de manera temporal el cobro de electricidad y gas a ciertos sectores afectados por los recientes bloqueos de caminos. Ante este escenario, la máxima entidad patronal del país solicitó la apertura de mesas de diálogo técnico con el fin de estructurar medidas sostenibles y equilibradas que no desestabilicen las finanzas del sector productivo.
El gremio empresarial argumentó que las determinaciones de carácter político que restringen los ingresos financieros de las compañías comprometen de forma directa su operatividad. Según el documento difundido, la reducción del flujo de caja atenta contra la calidad y la continuidad de las prestaciones esenciales que demanda la ciudadanía en las distintas regiones. Por este motivo, los empresarios demandaron que las políticas económicas destinadas a paliar la crisis se diseñen de manera coordinada y bajo criterios técnicos estrictos para evitar un impacto negativo generalizado en la economía nacional.
A pesar de que el sector privado reconoció la facultad del Gobierno para administrar la política económica del Estado, insistió en la necesidad de evitar disposiciones unilaterales o selectivas que favorezcan a determinados grupos en perjuicio de otros. La organización patronal ratificó su plena voluntad para formar parte de espacios de concertación multisectorial, bajo la premisa de que la cooperación mutua entre el aparato estatal y las empresas privadas es la vía idónea para devolver la estabilidad al mercado y superar la coyuntura actual.