• Política
  • Armin Copa

El presidente Rodrigo Paz solicitó guía espiritual para los administradores de justicia y los legisladores con el fin de que se apliquen castigos severos a quienes promovieron las movilizaciones viales de 53 días. Durante una ceremonia en la Escuela de Cóndores, el mandatario afirmó que este tipo de protestas atentan contra la economía y causan pérdidas irreparables, por lo que demandó que los autores de estas acciones experimenten un rigor penal equivalente al perjuicio que ocasionaron a la población.

En su intervención ante los militares, la autoridad vinculó los cercos en las carreteras con actividades delictivas organizadas de corte político. Según sus declaraciones, este tipo de medidas extremas derivaron en el deceso de una veintena de ciudadanos que no lograron recibir atención médica oportuna debido a la intransigencia en las rutas. Por esta razón, instó a los miembros de las fuerzas especiales a combatir de manera frontal cualquier manifestación que califique como amenaza para la seguridad nacional.

Pese a los duros cuestionamientos hacia los promotores de las movilizaciones, el jefe de Estado aclaró que respeta las manifestaciones legítimas de los sectores sociales con demandas justificadas. No obstante, ratificó su rechazo absoluto a las protestas motivadas por intereses ideológicos particulares que buscan desestabilizar al país. El pronunciamiento surge en un contexto de alta tensión política tras casi dos meses de paralización de las principales vías de transporte.