- Política
- Susana Salinas
El dirigente campesino Ponciano Santos continuará recluido en el penal de San Pedro, luego de la suspensión de las recientes audiencias para solicitar su libertad, y de ratificarse los riesgos procesales en los múltiples procesos que enfrenta por terrorismo, alzamiento armado y violencia política.
A pesar de haber cumplido el plazo inicial de seis meses de detención preventiva, dictado en mayo de 2025, el Órgano Judicial determinó que Santos no ofrece las garantías suficientes para defenderse en libertad, al citar que estuvo un previo periodo en la clandestinidad y la gravedad de los delitos imputados en el caso “Terrorismo” relacionado con los bloqueos de carreteras en 2024.
En el proceso paralelo, por violencia política, la defensa de la alcaldesa de El Alto, Eva Copa, sostiene que Santos aún no cumplió los requisitos mínimos de resarcimiento y conducta. “No se trata sólo de un tiempo en prisión sino de un cambio de conducta. La justicia determinó que el imputado debe someterse a terapia psicológica para deponer sus actitudes agresivas contra las mujeres en el ejercicio político. Mientras no existan garantías reales de que no volverá a agredir a la Alcaldesa, la detención es una medida de protección necesaria”, dijo el abogado defensor de Eva Copa.
Mientras que desde el equipo jurídico del dirigente se denuncia una instrumentalización de la justicia para mantenerlo encarcelado por motivaciones políticas.