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  • Armin Copa

El presidente Rodrigo Paz señaló que comparte "muchas de las cosas" planteadas por la Asamblea de la Cruceñidad, aunque marcó un límite frente a eventuales medidas de presión. Desde San José de Chiquitos, el mandatario pidió que Santa Cruz mantenga una visión orientada a la producción y evite "la lógica del bloqueo" o acciones que frenen el desarrollo y caigan en un discurso regionalista.

La postura del mandatario llegó después de que la Asamblea aprobara una resolución que da al Gobierno plazo hasta el 10 de octubre para atender sus demandas, entre ellas la restitución de competencias a las regiones, la incorporación del 50-50 en el Presupuesto General del Estado 2027 y cambios en el manejo de los combustibles. El texto advierte además con "un plan de medidas escalonadas de presión" en caso de incumplimiento y sostiene que el modelo económico y político centralista "colapsó", lo que según la organización explica la escasez de combustibles, la falta de divisas y el desabastecimiento de insumos básicos.

Sobre los carburantes, la Asamblea exigió liberar su importación, distribución y comercialización, eliminar impuestos para reducir precios, romper el monopolio estatal de YPFB y promover con urgencia los biocombustibles, el etanol y la explotación de pozos de crudo. Paz respondió con énfasis en la producción nacional de combustibles y afirmó que las refinerías pueden cubrir parte de la demanda del país, al tiempo que planteó que las coincidencias con Santa Cruz deben traducirse en obras, infraestructura y mayor producción.