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  • Micaela Villa

Engri Júnior de Almeida Maia, alias “Júnior Trindade” o el “Pablo Escóbar de Goiás”, capo de la organización criminal “Amigos do Estado”, continúa internado en una unidad de terapia intensiva de una clínica en Santa Cruz de la Sierra. 


Este mafioso, sindicado de ser uno de los brazos armados del Primer Comando de la Capital (PCC), permanece bajo un estricto resguardo policial y militar, aunque según  informes provenientes de Santa Cruz, sufrió muerte cerebral. Su hospitalización es el resultado de la herida de bala que sufrió durante un enfrentamiento con fuerzas antidrogas en el municipio de Concepción cerca de las 16:00 del sábado.


En conferencia de prensa, el ministro de Gobierno, Marco Oviedo, informó ayer que este sujeto ingresó al país en 2021 y vivió todos estos años bajo la falsa identidad de Julio Javier Maya Zampai. También vivó en al menos 20 casas diferentes y fundó la organización criminal Amigos del Estado, estructura criminal dedicada al tráfico internacional de cocaína mediante puentes aéreos y a la ejecución de sicariatos, incluso por encargo de otras organizaciones como la del narcotraficante uruguayo, Sebastián Marset. 


“A este criminal se le atribuyen 40 sicariatos cometidos en Brasil, y entre 12 y 15 en Bolivia. Por la información que recibimos de Brasil, esta organización era más grande que la de Sebastián Marset. Bolivia no va a ser refugio de organizaciones criminales”, afirmó el ministro Oviedo.


El operativo del fin de semana desplegó a personal policial capacitado con apoyo aéreo de helicópteros y drones. Al detectar la presencia de las fuerzas del orden con tecnología antidrones, el grupo inició un ataque armado e intentó fugar. Se generó un enfrentamiento y el cabecilla resultó malherido. 


En la balacera resultaron heridas dos personas más. Un presunto integrante de la organización criminal y  un transeúnte. Otros tres brasileños lograron escapar.


También se aprehendió a Larisa Ribeiro de Oliveira, pareja y PRESUNTA cómplice del delincuente; y se secuestró un fusil calibre 7.62, tres camionetas, 504 gramos de marihuana, un cuadratrack, una motocicleta, siete motos acuáticas, cuatro canoas, tres kayaks, celulares, tablets, laptops y joyas.


La organización es investigada además por la muerte del policía boliviano Gerson Salazar Arias.