- Sociedad
- Armin Copa
El magisterio urbano nacional determinó un cese de actividades para el próximo lunes tras el consenso de sus 31 federaciones departamentales y regionales. Los educadores exigen la atención inmediata a su pliego de peticiones, donde resalta la demanda de un incremento salarial acorde al costo de vida actual. La medida surge después de varias jornadas de movilizaciones y una marcha que recorrió el altiplano paceño, como parte de un plan de lucha que busca mayor presupuesto para el sistema educativo fiscal.
La dirigencia del sector manifestó su rechazo a una eventual descentralización de la educación pública, bajo el argumento de que las administraciones departamentales carecen de solvencia financiera suficiente. Los representantes sindicales citaron como ejemplo los retrasos en los pagos al personal de salud en diversas regiones para justificar su postura. Actualmente, diversas delegaciones permanecen en la ciudad de La Paz para coordinar acciones de protesta conjuntas con la Central Obrera Boliviana ante la falta de acuerdos con el Ejecutivo.
Pese a los intentos de acercamiento, las mesas de negociación con las autoridades gubernamentales no registraron avances significativos hasta el momento. Los profesores denunciaron una supuesta falta de voluntad política para resolver el conflicto, luego de reportar ausencias de los interlocutores oficiales en reuniones programadas. El sindicato advirtió que la suspensión de clases es una respuesta directa a la ausencia de propuestas concretas que solucionen sus necesidades laborales y las deficiencias estructurales en las escuelas.