• Sociedad
  • Armin Copa

Cientos de docentes del magisterio urbano recorren el último tramo de su caminata con el objetivo de ingresar a la sede de Gobierno este viernes. Tras partir desde Achica Arriba, los manifestantes planean descansar en la zona de Senkata para luego sumarse a la concentración convocada por la Central Obrera Boliviana. La dirigencia del sector ratifica su postura en favor de la educación pública y exige una respuesta favorable a su pliego de peticiones.

El sector demanda un incremento en los salarios y un presupuesto mayor para el área educativa, bajo el argumento de que el costo de vida aumentó de forma considerable. Según los representantes sindicales, las autoridades no establecieron contacto reciente para retomar el diálogo, lo que motiva la continuidad de las medidas de presión. La movilización busca visibilizar carencias que, de acuerdo con sus voceros, persisten desde gestiones pasadas y afectan la estabilidad económica de los educadores.

Por su parte, el Poder Ejecutivo cuestiona la viabilidad financiera de las exigencias salariales en el escenario económico actual. El Ministerio de Economía advierte sobre la falta de fondos para cubrir estos pedidos sin afectar otros rubros como la salud o la carga impositiva. Mientras el Gobierno resalta la creación de nuevos ítems y mejoras en bonos, los maestros sostienen que tales medidas resultan insuficientes ante la realidad del gremio.