- Economía
- Armin Copa
La petrolera estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos reveló que las reservas probadas de gas natural cayeron a 3.7 trillones de pies cúbicos, una cifra que consolida el declive constante en el sector de hidrocarburos. El informe oficial, expuesto durante la Audiencia de Rendición Pública de Cuentas Final, señala además que las existencias de petróleo apenas alcanzan los 9.8 millones de barriles. Las autoridades de la empresa reconocieron que la producción nacional tocó fondos históricos debido a la falta de hallazgos significativos durante el último lustro.
Ante este panorama adverso, la institución energética lanzó una dura advertencia sobre el futuro del abastecimiento y proyectó que el país podría verse obligado a importar gas a partir del año 2031 para cubrir su propia demanda. Los técnicos explicaron que la falta de inversiones agresivas en exploración desde gestiones pasadas impide revertir la curva descendente de los pozos actuales. De no mediar nuevos descubrimientos de gran magnitud, los volúmenes disponibles solo alcanzarán para dar prioridad al consumo de las familias y las industrias nacionales.
La disminución de los recursos disponibles también afectará de forma directa los ingresos por ventas externas, las cuales tenderían a desaparecer por completo hacia finales de esta década. Los ejecutivos de la corporación estatal enfatizaron que el mercado interno pasará a ser el único destino de la producción restante si la situación se mantiene inalterable. La resolución de este conflicto energético dependerá de la capacidad de reacción inmediata para impulsar proyectos de perforación exitosos en el corto plazo.