- Sociedad
- Guillermo Nina
La Alcaldía de La Paz instaló una mesa de Todos los Santos en puertas del Palacio Consistorial en memoria de perros y gatos que murieron. La ofrenda reunió panes, galletas con figuras de animales, croquetas, flores y al menos 400 fotografías de mascotas fallecidas. La actividad marcó el inicio de las celebraciones de los difuntos y coincidió con el anuncio de un operativo municipal de seguridad y control para Halloween y Todos los Santos. Las autoridades municipales anunciaron el despliegue de efectivos policiales y guardias durante estos días.
El alcalde César Dockweiler explicó que esta iniciativa busca ampliar una tradición que habitualmente recuerda a los seres humanos fallecidos y ahora incluye a los animales que acompañaron a las familias.
“La fiesta no solo había sido para los seres humanos, sino también para nuestros canes que nos acompañan durante la vida. Ese descubrimiento lo quisimos convertir en una mesa para ellos, lo hicimos en varios lugares y hoy, en nuestra gestión, lo hacemos acá en el Palacio Consistorial”, manifestó el Alcalde después de elevar una oración en memoria de los animales.
La mesa fue preparada con fotografías enviadas por personas que perdieron a sus mascotas. Al menos hubo 400 postales.
La autoridad señaló que la ofrenda fue instalada durante toda la jornada de ayer y anunció que existe una propuesta para replicar esta iniciativa en todos los macrodistritos paceños.
La actividad busca reconocer el vínculo afectivo entre las familias y sus animales, además de incorporar esta expresión de recuerdo a las tradiciones de Todos los Santos. Al lugar llegaron varias personas y al mediodía elevaron recordaron a los animales de compañía.
Paralelamente, el Gobierno Municipal anunció un dispositivo de seguridad para Halloween, previsto para el viernes 30, ante la concentración de familias, parejas y los niños en el centro de la ciudad y la zona Sur. Los controles estarán a cargo de efectivos policiales y de la Guardia Municipal, con atención en la seguridad ciudadana y la venta de alimentos y bebidas que puedan representar riesgos para la población paceña.
Para el 1 y 2 de noviembre, las medidas se concentrarán en los cementerios General y La Llamita, donde se prevé una importante afluencia de visitantes.
Dockweiler aseguró que se controlarán los accesos, las entradas y salidas, además de evitar el consumo de bebidas alcohólicas dentro de los camposantos.
“Está todo preparado, es un despliegue de seguridad. Habrá mucho control en los accesos de salidas y entradas, el control de consumo de bebidas alcohólicas”, afirmó. Aunque reconoció que la tradición contempla llevar pequeñas cantidades de bebidas para los difuntos, remarcó que está prohibido consumir alcohol dentro de los cementerios. La Alcaldía también anunció un encuentro binacional y una feria gastronómica paceña para el 1 de noviembre, con el propósito de compartir las tradiciones de difuntos.