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Rafael Ignacio Cortez Molina, conocido como “La Máquina” por la contundencia de sus golpes, se prepara para representar a Bolivia en el Campeonato Mundial de Kickboxing, organizado por la World Kickboxing Federation (WKF), que se disputará en Cartagena, Colombia, desde el lunes 19 hasta el sábado 24. 

El cochabambino aseguró su puesto en la Selección Nacional tras consagrarse campeón de la categoría Menores -67 kilos en la Copa Bolivia, un título que lo proyectó como una de las principales figuras bolivianas emergentes de esta disciplina.

Cortez practica esta especialidad marcial desde hace 11 años y combina su formación colegial con una carrera en ascenso dentro del kickboxing. Su estilo certero y agresivo le permitió destacarse a nivel nacional y ahora buscará trascender en el escenario internacional, donde el país competirá ante los mejores exponentes del continente en el Mundial de Colombia.

“Desde que logré clasificarme mi proceso de preparación ha sido constante, no descuidé mis entrenamientos, logré competir en campeonatos en los que conseguí lugares importantes y continúo con el trabajo bajo la supervisión de mi entrenador Alejandro Rodríguez”, expresó el deportista quien competirá en la categoría 71 kilogramos. 

Detrás de “La Máquina” también hay una historia de esfuerzo, pues este año egresará bachiller de la Unidad Educativa Adventista, de Cochabamba, que se ha convertido en su segundo hogar y que le ha brindado un apoyo incondicional para que se rinda entre libros, entrenamientos y sueños. 

“Este 2026 fue particularmente desafiante”, agregó Cortez, porque a la par de ser su último año de colegio prestó el Servicio Premilitar y acaba de licenciarse del GADA 92 como deportista destacado. Bajo banderas, encontró disciplina, respaldo y gente que creyó en su talento y lo ayudó a forjar no solo al atleta, sino al joven que hoy lleva la divisa de Bolivia al Mundial.

“La Máquina” llegará al evento internacional con la seguridad de quien se preparó a conciencia. “No fue un camino fácil, fueron meses de entrenamientos exigentes, cuidados en la alimentación y sacrificios que hoy dan sus frutos”, agregó.

Él lo reconoce, pues dijo que este sueño no lo alcanzó solo, a su lado estuvieron su entrenador, su nutricionista, sus familiares y los auspiciadores que confiaron en él “cuando más los necesitaba, siguieron cada paso de su preparación rumbo a Colombia”.

Hasta la fecha, está confirmada la participación en el Mundial de las delegaciones de Argentina, Brasil, Venezuela, Polonia, Rusia, Alemania, Ucrania, además de Bolivia y los anfitriones. “Son varios los que competirán, me dijeron que son aproximadamente 2.000 participantes”, acotó.

“Es un gran reto, competiré con la predisposición de dar mi mejor esfuerzo, soy consciente con qué nivel voy a enfrentarme. Viajo con la idea de cumplir el objetivo que me tracé, iré a dejar claro porqué Bolivia debe estar en lo más alto de este deporte”, agregó el luchador. 

Rafael Ignacio Cortez Molina fue felicitado por el Director Nacional W.K.F. Bolivia, por haberse clasificado: “Extendemos nuestras felicitaciones…especialmente a su deportista por este importante logro, que representa el resultado de su disciplina, constancia, preparación y compromiso con el Kickboxing nacional”., se lee en una nota.

RESPALDO

Para su proceso de preparación y competición para el Mundial del deportista cuenta con el respaldo de PikyLic, SUKE, Caressi, Simonfrutosecos, Hotel Radisson, Hotel Principito, Nutrísports, JP sports y Colegio Adventista. 

Además, junto a su equipo de trabajo y su familia se vio obligado a organizar rifas y kermeses, pues no cuenta con respaldo alguno del Gobierno, pese a que la solicitó de manera directa a a la Vicepresidencia del Estado. 

“Tuvimos que organizarnos para viajar a Colombia, junto a mi familia, que es incondicional, y quienes me respaldan hicimos rifas, kermeses, una Copa local para recaudar fondos. Envié cartas al Alcalde de Cochabamba y el Vicepresidente”, expresó.