- Salud
- Susana Salinas
El personal de salud del Hospital del Niño Dr. Ovidio Aliaga Uría, de la ciudad La Paz, con calma, enseñó a la madre de una bebé a leer, escribir, sumar y restar. La acción repercute en la calidad de vida de la criatura, con enfermedad renal crónica.
Se trata de una de las historias satisfactorias en las tareas de tratamiento por diálisis peritoneal domiciliar, contó Gioconda Andrade Veneros, responsable de la Unidad de nefrología, hemodiálisis y diálisis peritoneal de este nosocomio.
En Bolivia, uno de cada 100 niños tiene una enfermedad renal crónica, según datos del Instituto del Riñón AIN Investigaciones. El Gobierno no cuenta con indicadores acerca del tema.
Cuando se presenta una falla de función renal, se extraen productos de los desechos y el exceso de agua de la sangre mediante procedimientos de hemodiálisis o diálisis peritoneal.
En los niños con enfermedad crónica renal, la asistencia a los centros de salud se torna diaria, por lo que el procedimiento en el domicilio permite mejorar la calidad de vida y la restitución a la sociedad.
Por ejemplo, acudir al colegio de forma regular. Además, el entorno familiar durante el procedimiento mejora el estado de ánimo y la confianza.
Este servicio está disponible en el Hospital del Niño desde hace cuatro años y no existe otro a escala nacional.
“Prácticamente ésta terapia es la única posibilidad de vida que tienen los pacientes”, dijo Andrade.
MODO
La técnica consiste en la instalación de un catéter en el abdomen. Una vez que cicatriza la herida se conectan por el dispositivo bolsas especiales con soluciones de diálisis. El líquido ingresa a la parte peritoneal y tras permanecer un tiempo es drenado hacia una bolsa de deshecho.
“El Sistema Único de Salud cubre este tratamiento manual en parte de los insumos”, comentó.
En la actualidad, siete pacientes, entre uno y 13 años, son parte de la modalidad, que está a cargo de los familiares o tutores del paciente, acompañados por un equipo médico multidisciplinario.
Un sistema en línea permite monitorear los procedimientos, mientras los responsables anotan una planilla con especificaciones, “la prescripción puede ser enviada en línea”, indicó.
También explicó que, tras una capacitación, los responsables del paciente aprenden el manejo de los dispositivos y el registro de las funciones, trabajo que es acompañado.